El Pinzón vulgar

Longitud: 15 cm  Longitud alar: 8,5 cm  Peso: 18 g, aproximadamente  Periodo de cría: de marzo a junio  Puesta: 2-4 huevos Incubación; 20-21 días  Vuelo: 45 días, aproximadamente

Longitud: 15 cm
Longitud alar: 8,5 cm
Peso: 18 g, aproximadamente
Periodo de cría: de marzo a junio
Puesta: 2-4 huevos Incubación; 20-21 días
Vuelo: 45 días, aproximadamente

El Pinzón vulgar o Fringilla coelebs palmae Fringilla coelebs ombriosa, Dos subespecies endémicas, de plumaje muy similar, en las que se ha dado el fenómeno conocido como especiación, por el cual una misma especie separada geográficamente evoluciona en dos subespecies distintas como consecuencia de distintas adaptaciones al medio. Además estas dos subespecies, propias respectivamente de las islas de La Palma y El Hierro, se conoce una tercera, F. c. canariensis, que habita La Gomera, Tenerife y Gran Canaria. Las dos primeras están gravemente amenazadas por causa de la destrucción de los bosques de pino y el monteverde.

 La subespecie F. c. palmae vive exclusivamente en la isla de La Palma, donde está presente en zonas forestales, incluso a notables alturas. La subespecie F. c. ombriosa vive sólo en la isla de El Hierro y su distribución allí sigue con bastante fidelidad las manchas de bosque y con menor densidad en los pinares.

BIOLOGÍA

No existen demasiados estudios concretos sobre la biología y ecología de las subespecies de pinzones canarios, pero, en términos generales, lo que se conoce no parece que indique que difieran entre sí de forma notable.

En ambas islas ocupan ambientes forestales, preferentemente el monteverde, donde alcanzan sus mayores densidades, pero también los pinares, incluso los más secos de la cara occidental de la isla de La Palma. Las dos subespecies llegan a penetrar en las áreas recreativas y los cultivos.

Los pinzones suelen alimentarse en el suelo, donde encuentran semillas, piñones y algunos invertebrados, pero también rebuscan entre el follaje del Monteverde los frutos de las diferentes plantas que lo componen. Instalan el nido en árboles o arbustos, y comienzan la cría hacia el mes de marzo. Fuera del periodo reproductor son aves gregarias y pueden formar nutridos bandos que se desplazan por el interior del bosque y realizan movimientos altitudinales, llegando al límite de la masa forestal y entrando en zonas cultivadas.

ASÍ SE MUEVE

Son residentes y no se producen intercambios de individuos entre las distintas islas; este ha sido el motivo de la separación en distintas subespecies.

 AMENAZAS

Los incendios forestales han afectado de forma importante el hábitat del pinzón en los últimos años. Una quinta parte de la isla de La Palma ardió entre los años 1988 y 1998, aproximadamente cerca de 14.000 ha de pinar. El mismo problema perjudicó a unas 1.900 ha en la isla de El Hierro. Por otro lado, el bosque proporciona madera en forma de varas y horquetas para dar apoyo a los cultivos, sea al aire libre o bajo plástico. La demanda de este recurso ha sido muy intensa en el pasado y continúa siéndolo en muchas zonas de las islas, a pesar de la utilización, en parte, de otro tipo de materiales artificiales. También la recogida de hoja de pino y la limpieza de pistas y caminos en la época de cría pueden afectar a los pinzones, sea por las molestias en la proximidad de los nidos o por la eliminación de parte del alimento que aquéllos encuentran en el suelo. Un problema adicional en la isla de El Hierro es la falta de agua, algo habitual allí, pero acentuado en los últimos años, que obliga a las aves a concentrarse en los escasos bebederos, ya que no hay cursos de agua permanentes.

Otros hechos que podrían estar afectando a los pinzones son la depredación por parte de gatos, especialmente por la costumbre de estas aves de frecuentar espacios recreativos donde los restos de comida atraen a felinos cimarrones y ratas. Aunque no hay datos fiables a este respecto, lo que se conoce sobre la presión depredadora de los gatos en otras especies es bastante ilustrativa de lo que podría estar ocurriendo. Otro factor de disminución de la población de estos fringílidos se-ría la captura de aves adultas para jaula.

A pesar de que gran parte de su área de distribución se encuentra incluida en la red de espacios protegidos, aún hay urgentes medidas de conservación que llevar a cabo, como son, entre otras, garantizar la protección de su hábitat forestal en ambas islas, realizar estudios sobre su biología y éxito reproductor y sobre la incidencia real de los factores de amenaza antes mencionados, efectuar seguimientos de distribución y abundancia de ambas subespecies endémicas de forma periódica, y estar al tanto de las nuevas infraestructuras así como de los cambios en el uso del territorio.

 No existen estimaciones fiables de población de ninguna de las dos subespecies, aunque son aves relativamente comunes y abundantes. En el caso de La Palma, se ha calculado que podría situarse entre las 500-1.200 parejas, pero probablemente sea una estimación muy conservadora. En cualquier caso, sus poblaciones podrían verse seriamente amenazadas por la pérdida de hábitat.

Canto del Pinzón vulgar

El Pinzón vulgar