El Camachuelo trompetero

Longitud: 12 cm  Longitud alar: 8,5 cm  Peso: 16-20 g  Periodo de cría: a partir de marzo  Puesta: 4-6 huevos  Incubación: 13-14 días  Vuelo: 13-14 días

Longitud: 12 cm
Longitud alar: 8,5 cm
Peso: 16-20 g
Periodo de cría: a partir de marzo
Puesta: 4-6 huevos
Incubación: 13-14 días
Vuelo: 13-14 días

El Camachuelo trompetero o Bucanetes githagineus amantum, Otro endemismo canario cuyas poblaciones han sufrido un fuerte varapalo en algunas de las islas, especialmente en Tenerife. La destrucción y fragmentación del hábitat debido al crecimiento urbanístico y la expansión de los cultivos bajo plástico, unido a la captura de aves para jaula, son los responsables del gran declive que han sufrido las poblaciones, que ha situado a esta subespecie en la categoría de “aves en peligro de extincion”.

 Cría en Alegranza, La Graciosa, Lanzarote, Lobos, Fuerteventura, Gran Canaria, Tenerife y La Gomera, y posiblemente baya colonizado la isla de El Hierro. Su distribución en algunas de ellas es, sin embargo, bastante limitada a las zonas de terreno adecuadas.

BIOLOGÍA

Los colores terrosos de su plumaje ya indican su preferencia por los secarrales, malpaíses (extensiones de lava reciente), laderas, barrancos y cualquier terreno pedregoso. Puede llegar a ocupar ciertos cultivos de zonas bajas o incluso los arenales de las dunas, aunque su nidificación aquí es improbable. En este tipo de ambientes encuentra su alimento, generalmente en el suelo, sobre todo semillas y partes tiernas de las plantas, pero también algunos insectos. Realiza desplazamientos de cierta distancia hasta los puntos de agua.

Construye el nido en una pequeña depresión al abrigo de una roca o matorral o en alguna oquedad entre piedras, en una valla o incluso en alguna vieja construcción humana, a veces a varios metros del suelo. Raramente pone más de cinco huevos, que generalmente son incubados sólo por la madre. Ambos progenitores participan, sin embargo, en la cría de los pollos.

Fuera de la estación reproductora se muestran muy gregarios y forman grandes bandos erráticos.

HABITAT

No realiza desplazamientos migratorios, pero no se descarta que puedan cruzar a islas vecinas, como de hecho ocurre en Lobos, Alegranza y Montaña Clara.

AMENAZAS

La pérdida de hábitat es un problema generalizado en todas las islas, pero especialmente notable en Tenerife, donde el crecimiento urbanístico en toda la costa sur y sudoeste, y el aumento de la agricultura intensiva en invernadero, ha supuesto una importante disminución del espacio de cría adecuado para el camachuelo, y una fragmentación del aún existente. El gran uso de insecticidas y otros compuestos químicos en los cultivos afecta también a las aves que acuden a alimentarse en sus proximidades. Estos problemas están haciéndose notar de forma apreciable también en La Gomera, en las islas orientales, Lanzarote y Fuerteventura, y en islotes como Lobos.

Las poblaciones de camachuelo también se han visto afectadas por la captura de adultos y el expolio de nidos para mantener a las aves enjauladas, lo cual ha provocado la disminución local de la especie en gran parte de las islas, especialmente en Tenerife, Gran Canaria y las islas orientales, donde la cría de aves cautivas es una práctica frecuente. Incluso en la actualidad hay personas que continúan acudiendo a los bebederos para atrapar camachuelos con destino a su venta a canaricultores.

Por último, se sabe que la depredación por parte de ratas y gatos tiene algún efecto sobre las poblaciones de camachuelos, aún difícil de cuantificar, pero sin duda notable ya que sus nidos son de fácil acceso y en sus zonas de cría se vierten escombros y basuras con cierta frecuencia, lo que atrae a los roedores.

Aún no se han tomado muchas medidas de cara a su protección. Entre las acciones que cabría emprender para la conservación del camachuelo estarían las siguientes: la creación de espacios protegidos, especialmente en Tenerife; la prohibición de su captura en esta isla y Gran Canaria, y la reducción de los cupos de captura en el resto de islas; el control de depredadores; la vigilancia de espacios naturales, especialmente en las zonas donde su situación es más crítica, y el desarrollo de campañas de sensibilización de la población acerca del futuro de los camachuelos canarios.

No existen cifras fiables del tamaño de su población. En los años setenta del siglo pasado, se describían bandos de “varios miles” en Lanzarote, espectáculo que hoy día ha desaparecido, al tiempo que se ha reducido el área de distribución en ésta y otras islas. Fuerteventura y Gran Canaria mantienen las principales poblaciones, mientras que en Tenerife ha desaparecido de muchas localidades donde criaba en los años ochenta y noventa.

El Camachuelo trompetero