El águila imperial ibérica

El águila imperial ibéricaEl águila imperial ibérica y el águila imperial oriental, Aquila heliaca hasta 1980 estaban clasificadas bajo el mismo taxón. Varios análisis realizados genéticamente demostraron que hay una separación taxonómica en las dos especies, es decir, son diferentes así que Heliaca Aquila para las especies orientales y Aquila adalberti para las especies españolas.

Descripción

El águila imperial ibérica es de constitución fuerte, pesa 2.5 a 3.5 kilos con una envergadura de las alas de 220 cm. Las hembras son más grandes que los machos, pero esto es muy común en las grandes aves rapaces.

El águila imperial ibérica tiene un plumaje que varía según su edad, sus pichones son de color rojizo, que se convierte en amarillo claro según van avanzando en la edad, pasan durante su vida por diferentes diseños o colores de plumas, siendo oscuras, claras que se superponen, y en la edad adulta son marrón oscuro, con la típica manchas blancas en la parte posterior del cuello y los hombros.

Biología

El águila imperial ibérica son unas aves territoriales y sedentarios. El territorio de los adultos se dividen en tres partes: la primera es localizar un nido los cuales pueden a llegar alcanzar una gran extensión de hasta 1.500 hectáreas, junto a este está su área habitual de caza, con una extensión de 3,000 hectáreas. Su principal dieta son los conejos que representa el 50 % de su alimento. El otro % lo complementa con córvidos, palomas, reptiles y carroña. El águila imperial ibérica en los meses de febrero y marzo es que comienzan con su cortejo. Los huevos puestos varían de 2 a 4, los polluelos naces a mediados de abril o principio de mayo, su primer vuelo tendrá lugar a finales de julio.

Hábitat

El águila imperial ibérica suele estar en las zonas forestales del mediterráneo, con alta densidad de conejo con poca presencia de personas. Los sitios que elijen para anidar son en lugares altos e inaccesibles, construyen grandes nidos con ramas de los arboles como, el alcornoque y el pino marítimo. Las áreas de dispersión de los adultos y  jóvenes son en áreas de tierra en las llanuras generalmente con pasto, o con poca cubierta forestal, una alta densidad de conejos, y la ausencia de los criadores.

Población

La población de águilas ibéricas es de alrededor de 200 parejas. En 2008 se registró un total de 87 parejas, en Toledo 45,  en Castilla la Mancha 40 y 2 en Albacete. Todas estas cifras son aproximadas, no son exactas. Hace unos años atrás el águila ibérica sufrió una gran caída en su población llegando en los años 80 haber solo registradas de 22 a 24 parejas. A partir de entonces comenzó un proceso de recuperación sin dificultades para llegar a las cifras actuales que son bastantes satisfactorias.

Conservación

El águila imperial ibérica ha sufrido la destrucción de sus áreas las cuales eran apropiadas para su supervivencia. Además sufre una alta tasa de mortalidad debido a los tendidos eléctricos, también mueren por envenenamiento, otra de las causas fundamentales son la escases de conejos en la zona de caza lo que ha reducido en gran medida las posibilidades de alimentación de la especie.

Desde el año 1993 en adelante se ha llevado a cabo un plan de conservación de la especie, se han adoptado medidas para la protección de esta ave de rapaz. Una de las medidas es aislar y modificar las líneas eléctricas y de esta manera disminuir la mortalidad por electrocución, la aplicación y aprobación de un plan contra el uso ilegal de veneno en el medio ambiente.

En septiembre de 2003 se aprobó el Plan de Recuperación para el águila imperial ibérica, a través de los cuales fueron declarados áreas críticas para la supervivencia de la especie en esta Comunidad tan sensible (Decreto 275/2003, de 9 de septiembre.

Gracias a las medidas tomadas desde 1980 ha ido aumentando la población de estas águilas lo que es algo positivo para que no lleguen al límite de la extinción.

El águila imperial ibérica

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