Alzacola rojizo

Alzacola rojizo

Longitud: 16 cm
Longitud alar: 8,7 cm
Peso: 23 g, aproximadamente
Periodo de cría: de mediados de mayo a agosto
Puesta: 2-5 huevos
Incubación: 13 días
Vuelo: 12-13 días

Alzacola rojizo o Cercotrichas galactotes, al tratarse de un ave migradora, su situación actual puede deberse a problemas, tanto en sus zonas de cría, como en sus áreas de invernada en África. Es una especie muy llamativa y la disminución de sus poblaciones, muy cercana probablemente al 50%, ha sido apreciada desde hace un par de décadas, por la gente de campo y por los propios ornitólogos.

Comprende varias subespecies; la que cría en España, C. g. galactotes, habita casi todo el sor de la península Ibérica, el norte de África, Israel y Jordania. En nuestro país ocupa dos áreas principales y separadas: una al sudeste (Alicante, Murcia y Almería) y otra en el valle del Guadalquivir. Además, hay algunos núcleos aislados en Extremadura y Ciudad Real.

BIOLOGIA

El alzacola rojizo es un habitante de zonas arbustivas y secas, como los cultivos de leñosas (olivares, viñas, almendros, naranjales, etcétera). Busca terrenos donde dicha vegetación se alterne con espacios despejados, ya que suele corretear por el suelo para localizar y atrapar el alimento, generalmente insectos grandes como las cigarras y las mantis. Para localizarlos, se sirve a veces de una técnica llamativa: extiende súbitamente las alas para asustar a su presa y obligarla a descubrir su situación.

Generalmente anida en árboles o arbustos, sobre una rama robusta, aunque no es raro que aproveche alguna construcción humana. Su periodo de cría puede prolongarse hasta el mes de agosto si las primeras puestas fracasan. Es parasitado frecuentemente por el cuco, y existen poblaciones de éstos especializados en realizar su puesta en nidos de alzacola, de manera que la desaparición de éste ha conllevado en algunas localidades la disminución de los cucos.

HABITAT

Las poblaciones euroasiáticas y norteafricanas son migradoras, cruzan el Sáhara e invernan en el norte del África tropical. Las aves que crían en la península Ibérica pasan el invierno en la zona occidental de la franja del Sahel y regresan a España a principios de mayo.

AMENAZAS

Hacia los años setenta y ochenta del pasado siglo, la zona subsahariana del Sahel sufrió terribles sequías que, además de las hambrunas que provocó en la población humana, afectó también a algunas especies de aves con invernada regular en aquella zona. Algunos paseriformes estivales de nuestro país se vieron así afectados y el alzacola pudo verse en la misma situación. No existe certeza a este respecto, pero una explicación al declive de su población a partir de aquella época puede obedecer a dicho motivo. Lo cierto es que, a partir de los años ochenta, el alzacola dejó de ocupar territorios tradicionales en distintas zonas del sudeste de España y a sufrir una lenta disminución de sus poblaciones ibéricas.

En nuestro país también afronta una serie de amenazas cuyos efectos son mejor conocidos. Al tratarse de una especie querenciosa de cierto tipo de cultivos arbóreos de secano, el abandono de los olivares en algunas zonas del sudeste la ha privado de zonas favorables para la cría; los olivos pueden sobrevivir sin riego, pero muy frecuentemente son desarraiga dos para su venta como ornamentales. Por otro lado, éste y otros cultivos han perdido terreno frente a las urbanizaciones o la agricultura bajo plástico, y en algunas provincias, como Jaén, la utilización de pesticidas en los olivares es tan intensa que los alzacolas, al igual que otros insectívoros, no encuentran prácticamente alimento para subsistir y criar.

Por último, y a pesar de que el alzacola muestra una cierta tolerancia a la presencia humana, la presión urbanizadora ha aumentado excesivamente dicha presencia y ha traído consigo las especies acompañantes del medio humano y potenciales depre-dadoras de los llamativos nidos de alzacola. Gatos y urracas, entre otros, suponen un peligro adicional para este túrdido.

Aunque resulta difícil adoptar medidas de conservación para un ave que utiliza los cultivos como refugio, sí pueden llevarse a cabo una serie de acciones que repercutirían en beneficio de esta especie. Para empezar, habría que incluirla en el anexo de especies protegidas de la legislación europea (Directiva Aves), y utilizar el tamaño de sus poblaciones como criterio para definir espacios protegidos, tal como se viene haciendo con otras especies de aves. Además, resultaría indispensable localizar y proteger los núcleos principales de cría, especialmente los situados en hábitats seminaturales, menos sujetos a la gestión agrícola.

El último censo nacional realizado en 2004 estimó la población de Alzacola en 202.241-536.837 individuos. La mayor parte de la población se localiza en las provincias de Córdoba y Jaén.

Alzacola rojizo