Alcaraván canario occidental

Alcaraván canario occidental

Longitud: 40-45 cm
Envergadura: 76-88 cm
Peso: 400-450 g
Periodo de cría: de enero a junio
Puesta: 1-3 huevos
Incubación: 24-26 días
Vuelo: 36-42 días

Alcaraván canario occidental o Burhinus oedicnemus distinctus, Se trata de una subespecie endémica de Canarias que habita exclusivamente las islas más occidentales. Ha sufrido un grave descenso de sus poblaciones, que han quedado reducidas a poco más de 300 parejas. Las causas son las habituales en zonas de expansión turística: pérdida o degradación del hábitat y efecto de actividades humanas como la caza o el tránsito de vehículos.

DÓNDE VIVE

Ocupa exclusivamente las islas occidentales del archipiélago canario: Gran Canaria, Tenerife, La Gomera, El Hierro y La Palma.

BIOLOGÍA

Es un ave propia de los llanos pedregosos, cultivos abandonados y, en general, de ambientes secos, aunque en la isla de El Hierro ocupa también pastizales y llega a penetrar en los bosques de pino canario.

Su alimentación está básicamente constituida por insectos y otros invertebrados que caza sobre todo durante el crepúsculo y la noche. En época de cría puede también capturar sus presas a lo largo del día. La pareja se forma bastante temprano en la temporada de cría, momento en que puede oírse su aflautado canto al anochecer y al amanecer; son aves monógamas y parece probable que mantengan la relación durante toda la vida. El nido consiste en una ligera excavación adornada con algunas piedras o fragmentos de vegetación y, como ocurre habitualmente en las aves donde no existen diferencias físicas entre los sexos, el macho coopera en la incubación y en el cuidado de los pollos. Estos son bastante precoces y abandonan pronto el nido, aunque durante las primeras etapas de crecimiento son alimentados por los padres.

Pasada la temporada de reproducción, los alcaravanes se muestran gregarios y forman pequeños bandos que se alimentan de forma comunal, y reposan también en grupo.

HABITAT
La subespecie canaria es residente y sus desplazamientos posnupciales son, por lo general, de corto alcance, aunque parece que pueden trasladarse de una isla a otra de forma ocasional.

AMENAZAS

Salvo en Gran Canaria, donde la tendencia de la población es estable, y El Hierro, donde es aún una especie relativamente común, el alcaraván muestra una clara situación de amenaza de la que es responsable en gran medida la pérdida y fragmentación del hábitat. La causa más notoria de esta degradación del medio ha sido la implantación en grandes zonas de las islas del cultivo del plátano a gran escala, que ocupa una buena parte de los terrenos áridos que constituyen el hábitat óptimo para el Alcaraván. No es menos destacable el hecho de que en estos cultivos se utilizan cantidades desproporcionadas de pesticidas  y otros productos químicos. Otra forma de ocupación del medio ha sido la construcción de urbanizaciones e infraestructuras dedicadas al turismo; su efecto se ha dejado sentir de forma muy clara en Tenerife, donde se han perdido numerosos enclaves tradicionales de alcaraván. En Gran Canaria, donde la subespecie está bien representada, se constata a pesar de todo una grave fragmentación del hábitat y la consecuente dispersión de la población, achacable a las causas antes comentadas.

El tránsito de personas, a pie, con perros de caza o en vehículos, por terrenos de cría o invernada de estas aves, supone también una amenaza, pues afecta a las parejas reproductoras o a los ejemplares invernantes; además se ha comprobado la muerte de algunos de ellos por atropello o caza furtiva. No se conoce el alcance de otros problemas, como los choques con tendidos eléctricos o la depredación de huevos y pollos por mamíferos introducidos, que proliferan gracias al vertido de basuras en las inmediaciones de las áreas de cría de alcaraván; sin embargo se puede suponer que tengan un efecto parecido al que sufren otras especies en medios similares. Muchas de las aves accidentadas han sido recuperadas en los últimos años en alguno de los centros oficiales destinados a este fin.

De cara a la conservación del Alcaraván canario occidental, al tratarse de una subespecie incluida en la categoría de “sensible a la alteración del hábitat”, en el Catálogo de Especies Amenazadas de Canarias, sería necesario elaborar y aprobar el Plan de Conservación del Hábitat, así como dotar de medidas de protección a las zonas de importancia para esta especie. Habría que continuar los estudios que ya se iniciaron en 1999 con el patrocinio del Gobierno canario, para determinar el impacto de los distintos factores de amenaza, el índice de mortalidad y la evolución de las poblaciones de esta especie. También sería de gran utilidad el desarrollo de campañas educativas sobre la conservación de las aves esteparias en general y sobre ésta en particular.

Se calcula un total de 300- 400 parejas en todo el conjunto de las islas. Se ha constatado una disminución del número de aves así como de su área de distribución, especialmente en algunas islas como La Palma, donde no hay más de una docena de parejas, y La Gomera, donde no cría más de una veintena

Alcaraván canario occidental