Animales en peligro de extinción o extintos



Para identificar a una especie dentro del grupo de animales extintos los investigadores se remiten a su ultimo avistamiento considerando los factores adversos en relación a su promedio de vida para luego ser declarado oficialmente extinto después de un tiempo prudencial si no hay otros avistamientos de la especie en cuestión. Las esperanzas de que un animal oficialmente extinto son muy bajas, aunque en este vasto mundo cada especie aprende a sobrevivir como puede bajo las dinámicas de la evolución. Quizás el futuro nos sorprenda con la reaparición de alguna criatura largamente desaparecida, pero mientras tanto solo nos queda remitirnos a la desconsoladora evidencia de su ausencia.

Para ser nosotros la principal causa de que muchos animales se extingan nos preocupamos muy poco para evitar que siga ocurriendo.

No basta advertir que un animal se encuentra en peligro de extinción, sino de tomar acciones para disminuir ese margen de peligro. No siempre recrear el hábitat que estos tienen en un zoológico para protegerlos de las causas que impiden su desarrollo en su entorno natural es completamente efectivo, ni les facilita su reproducción. Quizás porque instintivamente saben que no se encuentran en el lugar que ellos necesitan para vivir sino en una simulación.

Los animales extintos nos hacen reflexionar sobre la brevedad de nuestro paso por el mundo, aunque transcurran siglos y milenios antes de una desaparición total. Tal parece que la extinción es una amenaza posible para cualquier especie animal dentro del planeta Tierra, incluyendo la nuestra. Ni nuestras mejores tecnologías nos absolverá del destino natural de todo aquello que está vivo: desde el lugar de las especies como individuales hasta su inscripción dentro de un grupo. Entre los animales extintos mejor conocidos hoy en día, a pesar de su desaparición total.

A lo largo de la del transcurso del tiempo del planeta ha habido muchos seres vivos de los cuales actualmente apenas queda registró. Animales extintos que quedan olvidados en la historia de la naturaleza como un pequeño pie de página que no se detiene a reflexionar en la transitoriedad y fragilidad del recuerdo en torno a estos seres vivos.

Ya sea por los cambios climáticos propios de la naturaleza o por la acción depredadora del hombre sobre la Tierra algunas criaturas y seres vivos del reino animal han desaparecido de la faz de la tierra para siempre, entrando dentro de la triste categoría de animales extintos.  Bajo esta clasificación se inscriben los mamíferos antiguamente conocidos como tigre de Tasmania.

Las páginas que describen animales extintos con el paso del tiempo adquieren una longitud alarmante. Si se hiciera un libro con ellos su grosor aumentaría cada año, dejándonos sorprendidos a razón de nuestro irresponsable comportamiento con la naturaleza.

El límite que separa a los animales en peligro de extinción de los animales extintos es muy corto. De nosotros depende separar esa barrera entre la amenaza y la desaparición absoluta hasta que podamos declararlos libre de peligro. Es triste saber que cuando el último ejemplar de una especie muera se llevara consigo una historia biológica que ya no podrá continuar. Pero lamentablemente el esfuerzo conjunto de algunos pocos preocupados por el medio ambiente y la supervivencia de otros seres vivos además de los humanos no es suficiente para evitar que algunas especies perezcan para siempre.

Pero la ciencia nos los podría devolver

 

La idea de la muerte es menos desconsoladora de lo que podría ser cuando tenemos en cuenta de que aun quedarán otros que nos recordarán y que representamos una especie que seguirá estando viva a pesar de nuestra ausencia. Ahora imaginemos por un momento que la especie humana se encuentra condenada a su extinción y de que los últimos humanos vivos son los únicos que quedan, y que una vez desaparecidos no quedará nadie capaz de dar un testimonio del paso del hombre sobre la tierra. Entonces la muerte adquiere un significado mucho más oscuro y terrible al percatarnos de que nuestra brevedad también representa una desesperanza aún mayor. Del mismo modo deberíamos sentirnos cada vez que un animal se extingue, porque los animales extintos son una derrota que nos recuerda que nada es verdaderamente eterno en el universo.